Revelan que funcionarios del Gobierno de Entre Ríos ganan entre 600 y 900 mil pesos por mes


Emilio Castrillon, presidente del Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos (STJ), redobló la apuesta este martes, horas antes de conocerse quién lo sucederá en el máximo tribunal provincial para el 2020. El magistrado ratificó sus expresiones vertidas en las redes sociales.
"Soy una persona que no les da tranquilidad a los otros poderes del Estado", afirmó Castrillon y agregó: "no soporto, el tome y daca con la gente. No me gusta y lo digo, no me callo, digo que el marido gana $ 600.000 y ella $ 900.000, y que es un festival de contratos con familiares", resaltó en referencia al doctor José Carlos Halle, interventor del Ente Provincial Regulador de la Energía (EPRE) y su esposa, la doctora Rosario Romero, ministra de Gobierno y Justicia de Entre Ríos.
“No me voy a callar”
Este domingo, el magistrado había dado a conocer un duro mensaje viralizado a través de Whatsapp: "No cambio favores que no corresponden por cargos ni poderes; y mucho menos, para algunos que creen (que) no han hecho las cosas bien (y) negocian para no ser investigados a través de nexos políticos enriquecidos". Este martes, en declaraciones formuladas a un medio digital de Concordia, mencionó "la manipulación de causas, el movimiento de tortuga de algunas investigaciones con tiempos manejados por parte del Poder Judicial y de personajes que juegan con la vendida de nexos y operaciones entre los Poderes del Estado".

"No me voy a callar", disparó el hombre más fuerte del Poder Judicial provincial. Cargó duro contra la Ministra de Gobierno, Rosario Romero y habló de supuestos vínculos entre la funcionaria, el Procurador General de la provincia, Jorge Amilcar García y el director de la Revista Análisis.
“No soy un soldado”
Dijo, en cuanto a su no postulación en la presidencia del STJ, que "evidentemente se prefirió que la presidencia no sea tan extraña a quien gobierna". Y sostuvo: "yo pertenecí al partido de quien gobierna, pero no soy un soldado dispuesto a acatar lo que le mandan".

Fue categórico, luego, al señalar su encono con un sistema que permite "manipulación de causas, investigaciones penales, favores políticos y siento mi posición, no me callo".
Sobre Amilcar García y Enz
Castrillon se refirió a los supuestos lazos entre el director de la revista Análisis, Daniel Enz, y el jefe de los fiscales entrerrianos: "la mayoría de los supuestos hechos de corrupción que saltaron en la provincia y se hicieron famosos, surgieron de investigaciones periodísticas de ese medio que, luego eran abordadas por los fiscales que responden al procurador García. Casualmente denuncias de otros medios no tenían la misma repercusión judicial", dijo.

Amplió, asimismo, hablando del "nexo de la Procuración (el jefe de fiscales García), con el Ministerio de Gobierno de la provincia" que lidera Rosario Romero. En este punto, Castrillón se despachó con todos los epítetos posibles y habló de "vividores, aprovechadores, vende humo, que se aprovechan del Estado colocando a toda su familia, solo hace falta revisar los contratos y salta todo", disparó.
Lo que ganan Halle y Romero, según Castrillon
"Soy una persona que no les da tranquilidad a los otros poderes del Estado", afirmó Castrillon y agregó: "no soporto, el tome y daca con la gente. No me gusta y
lo digo, no me callo, digo que el marido gana $ 600.000 y ella $ 900.000, y que es un festival de contratos con familiares", resaltó en referencia al doctor José Carlos Halle, interventor del Ente Provincial Regulador de la Energía (EPRE) y su esposa, la doctora Rosario Romero, ministra de Gobierno y Justicia de Entre Ríos.

Respondió, al ser consultado sobre si habló con la ministra Romero, que "muchas veces hablé con ella y le reconozco capacidad, pero modificar el sistema penal (que es lo que Castrillon y con razón viene marcando), no les conviene, no le viene bien a Romero que tiene que hacerle reverencia al Procurador", disparó el magistrado y se explayó: "el problema es que para mí esa reverencia es excesiva", remató.

Aclaró, sin embargo, que "esto para nada es una crítica. Que cada uno pueda hacer su juego, que lo hagan, pero yo voy a hablar, no me voy a callar. Es mi impronta, mi forma de ser. Me da mucha impotencia sí, no haber podido cambiar esto. He cambiado muchas cosas en este poder pero no he podido con el procedimiento penal, esa es una tarea pendiente", concluyó el oriundo de La Paz.
Fuente: Diario Junio.

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